jueves, 6 de febrero de 2014

Papel, punzón, galletas...

Casi muero de hamor en el mismo momento en el que me pidieron hacer estas galletas...



Este es Pixelillo. Anda que no me dio trabajo el maldito... Para empezar, no sé dibujar, soy completamente torpe en ese campo y tengo una espinita tamaño catedral en el corazón en este sentido, jo. Pero gracias a Dios aka Bakerella existen las impresoras (¡las de papel comestible no que eso es hacer trampis!) y la imaginación. Y los punzones. Y el hamor galleteril. Y Pixelillo (a quien podéis conocer aquí o aquí).






He aprendido a hacer ojitos ultra adorables gracias a estas galletitas. Al principio pensé en hacerlas con fondant pero luego me dije ¡qué pijo! -yo soy muy de hablarme a mí misma- y las hice con Royal Icing, aún no me lo creo... 






Y estas son las últimas galletitas que he hecho... aún os tengo que enseñar otras muy especiales también... 




No sabéis lo que emociona que alguien se ponga una galletita tuya de foto de perfil, ay. 




Nos leemos, chatos.



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