lunes, 17 de abril de 2017

La Magia del Orden, el método KonMari

Hoy os hablo de "La Magia del Orden" el libro y el arte de organizar de Marie Kondo, el método KonMari. No sabía nada del libro ni de la autora y de esta forma de traer el orden a casa hasta que un día en uno de los miles de grupos de compras de Aliexpress en los que estoy (otro día os hablaré de estos grupos) pregunté si alguien había visto un sistema de almacenamiento y me contestaron que leyese "La Magia del Orden" en lugar de gastarme el dinero en tonterías y oye, tenían razón.



¿Qué puedo decir que no se haya dicho ya de este libro o de Marie Kondo y su sistema de organización? Si es que tenéis miles de entradas en blogs especializados, vídeos en Youtube y supongo que hasta tableros de Pinterest...

Leí el libro en dos días y empecé a ponerlo en práctica. Siempre me ha costado muchísimo tirar las cosas: ropa vieja o que ya no usaba, recuerdos, chuminadas varias que guardaba "por si acaso"... Pero este libro me hizo ver las cosas de otra forma. En resumen, el sistema de organización de Marie Kondo habla de quedarnos sólo con las cosas que nos hagan felices. Parece sencillo pero ponerlo en práctica puede costar (sobre todo si eres como yo).


Las claves para que funcione son:
  • Limpiarlo todo de una sola vez: nada de ir tirando un objeto cada día o de tirar (regalar o reciclar) una prenda cada vez que compramos otra. No, no, aquí hay que ponerse en plan berserker y acabar con el desorden de una vez. 
  • Antes de tirar, retirar, regalar, reciclar o lo que decidas hacer con tus cosas, cógelas una a una y descubre si te hacen feliz. Si no es así: OUT!
  • Organiza por categoría y no por estancia: creo que esta es una de las razones por las que funciona tan bien este método. Si vas limpiando por estancias seguramente encontrarás mil cosas que no están en su sitio. Si, por el contrario, empiezas ordenando la ropa y coges toda (TODA) la ropa que tengas por casa no se te escapará ninguna prenda y las organizarás todas de una sola vez.
  • Este es otro punto clave: cuando vayas organizando, coge todos los objetos de esa categoría y ponlos en el suelo o en la cama (en la medida de lo posible) de esta manera también serás consciente de todo lo que tienes. 
  • Y lo más importante de todo, usa este orden: ropa, libros, papeles, cosas varias (komono) y objetos con valor sentimental. 
  1. Ropa: al no tener habitualmente valor sentimental es de lo que menos nos cuesta desprendernos. Como te decía más arriba, coloca toda tu ropa en el suelo de tu habitación o en tu cama. Busca la ropa que haya quedado en cualquier otra habitación de tu casa. Una vez que tengas todo localizado es hora de comenzar a coger cada prenda y a pensar si te hace feliz o no. Sé que parece una tontería pero de verdad que funciona porque así te quitas de en medio esos pantalones de "por si engordo", "por si adelgazo", "por si..." y te quedas sólo con los que realmente te gustan. Marie Kondo cuenta en el libro que no hay que tener la típica ropa vieja como ropa para estar por casa, para eso también tenemos que estar cómodos y sentirnos bien. ¡Ojo! También cuenta una cosa que a mí me ha pasado, si tienes una camiseta horrenda, vieja, deformada pero que te hace feliz, ¡quédatela! Después de habernos quedado con lo que queremos mantener, viene la hora de colocarlo en nuestro armario. Marie Kondo recomienda doblar todo lo que se pueda guardar doblado en lugar de colgarlo y da instrucciones claras de cómo hacerlo. Sobre eso tenéis muchos vídeos en Youtube. Abrir tus cajones y ver la ropa doblada y colocada en posición vertical es genial porque ves todo de una. 
    vía: dailymail.co.uk
  2. Libros: yo este paso me lo salté porque como os contaba aquí me niego a deshacerme de ninguno de ellos pero viene a ser más o menos lo mismo que la ropa. Coloca todos tus libros en el suelo, cógelos uno por uno y decide cuáles de ellos te hacen feliz y cuáles no. Aquí entra también en juego el "lo he leído quince veces", "no puedo terminar de leerlo", "no lo voy a leer en la vida"... 
  3. Papeles/documentos: aquí se refiere a todas las cartas del banco, folletos, manuales de instrucciones... Todo lo que no sea imprescindible. De aquí tendríamos que guardar contratos originales y las garantías de los electrodomésticos que sigan teniéndola vigente, por ejemplo, y poco más. Las cartas personales van en la última categoría a organizar. 
  4. Komono (cosas varias): esto es el popurrí que habita en todos los cajones de la entrada, ese mueble del salón que te hace ojitos, el cajón de tu escritorio... En fin, es todo lo que no se puede meter en el resto de categorías. Cuando llegas a esta categoría va todo rodado y tiras prácticamente todo. También porque las cosas que no estaban en su sitio las has organizado previamente. 
  5. Objetos con valor sentimental: se quedan los últimos por ser los más difíciles. Si intentásemos aplicar este método de organización empezando por esta categoría nos atoraríamos a la primera y seríamos incapaces de continuar. 
Foto: Natsuno Ichigo

Después tendremos que buscar un sitio para cada cosa e intentar devolverlo siempre a su sitio, en fin, mantener el orden. 

Después de días y días organizando a mí me ha cambiado la vida porque esa forma de actuar se te mete en la cabeza y ya intentas que todo lo que haces sean cosas que te hagan feliz. Así que os lo recomiendo muchísimo. 

¿Has probado ya este método? ¿Conoces otros parecidos o que funcionen igual de bien? Cuéntame en los comentarios :) 

Un abrazo. 

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