jueves, 7 de septiembre de 2017

Estudio de endometriosis profunda, la película VI

Y llegó el día de la resonacia y hubo regocijo general porque seguro que me callaba de una vez. PUES NO.


Llegué al hospital y me fui al control de rayos. Allí volví a preguntar lo del aparato del paladar y si afectaría, la chica me miró con cara de horror y me mandó a la sala de espera "al fondo a la derecha". Joder, y tanto que al fondo, aquello parecía el pasillo de El Resplandor de Kubrick y yo me veía saliendo a las gemelas de cualquier puerta en cualquier momento porque no se veía a nadie. Entonces llegué a la sala de espera donde la gente que había me explicó muy adorablemente cómo funcionaba aquello (que si ahora salen y te cogen el papel, tú tranquila, los ruidos... bueno... son un poco fuertes). Y entonces...


Como os fui contando a través de ⬆ este hilo de Twitter ⬆, llevaban dos horas de retraso porque habían tenido un problema con la máquina (oye, ¿pa' qué vamos a comprar una segunda máquina de resonancias cuando nos podemos gastar el dinero en hacer un aparcamiento nuevo en el hospital?). Dos horas y yo sin libro en el bolso, cosa que no PASA NUNCA EN LA VIDA PORQUE SIEMPRE LLEVO UN LIBRO.


Ya que era el último día para contratar el bono de 10GB gratis de Simyo -que no había pensado contratar porque no salgo nunca de casa, este año no hay vacaciones y no lo iba a necesitar- pues lo contraté. Al final casi no lo usé. Sí para contaros lo que iba pasando pero es que coincidí con las personas más educadas de la galaxia en esa sala de espera. Aunque llevasen dos horas de retraso, aunque un señor estuviese citado a las 19:45 y viniese de Quintanar del Rey, aunque tuviésemos más hambre que el Lazarillo, allí estuvimos de risas.


Que si vaya putada lo suyo, que este año no pisamos la Feria total pa' qué si no puedo comer nada, que yo me meo encima, que yo no puedo andar y este adorable señor que me tenía que ver cara de susto infinito (aunque yo pensaba que iba relajada creo que al llegar allí me quedé pálida) y sólo me daba conversación para contarme que no era nada, que era un ratico y ya, que de allí nos íbamos antes de cenar seguro (porque nos tenían en ayunas, claro y no podíamos cenar). Me muero de lo bonica que es la gente, de verdad. No me quiero ni imaginar esa sala de espera con un montón de gente cabreada. Estuvimos hablando de los chorimorci que no nos íbamos a comer, ni los Miguelitos, ni la sidra, ni los bocadillos de jamón, ni los vinicos dulces con barquillo del puesto de la burra. Todo esto mientras se oían unos ruidos terribles y cada dos por tres se apagaba una de las luces a la vez que se escuchaba "se está moviendo, esté quieta o tardaremos más, no se mueva". Puritito Albacete ON FIRE. Se me pasó muy rápida la espera al final y llegó el momento y me llamaron.

Una mujer, también ultraadorable -cosa que encontrar en la Seguridad Social es como, no sé, como un toro- con la que estuve rellenando el cuestionario. Le comenté lo del aparato, this:


Y ella me dijo que en principio no debería afectar porque al ser una resonancia de abdomen... Y yo, ok. Y por dentro: EN PRINCIPIO, EN PRINCIPIO, EN PRINCIPIO


El caso es que me dieron una bata, que maldigo la hora en la que no me hice un selfie con ella porque de verdad, que era pa' verme. Y tuve que esperar un poquito porque había una chica que venía de urgencias. Como ya estaba en la puerta de la sala donde se hacen las resonancias el ruido era bestial. Lo que yo desde fuera había estado escuchando que parecía un concierto de Mayumaná, como dice mi madre, aquí eran las obras de un catedral en estado puro. Miedo me daba el dolor de cabeza con el que iba a salir.


Pero bueno, estaba tranquila y eso que yo soy bastante claustrofóbica nivel "si subo más de un cuarto en ascensor ya me da el agobiodelinfierno". Incluso cuando me dijeron que me iban a pinchar una buscapina para relajar las tripas -o algo así- no me dieron los temblores de la muerte pretratamientos de fertilidad. Me senté en una silla y esperé hasta que ya sí me tocó pasar... Había llegado el momento... ¿pasaría esto con mis dientes?


Ese GIF me había perseguido los últimos días y cuando entré y me tumbaron se me olvidó decírselo a la radióloga...


Entonces la mujer que me iba a poner la buscapina se acercó a mí aguja en mano, me la enseñó, me explicó que era un pinchacito, que no iba a doler nada y yo en plan "tírale, tírale sin miedo, mujer" y ella como


Se miraron ella y la radióloga y les dije que llevaba dos tratamientos de fertilidad pinchándome yo en casa aunque tengo/tenía pánico a las agujas y ya fue como "ahhhhh". Efectivamente el pinchazo no dolió nada pero la buscapina entró a lo fuego valyrio. Cosa que en el momento no me molestó tampoco mucho porque sólo estaba pensando en que al día siguiente tendría mis resultados y me verían que seguro que la vejiga hiperactiva venía por la endo y que me operaban y podía hacer vida normal como ir a la piscina, llevar falda, salir de casa sin hacer un mapa mental de cada servicio público y esas cosas que hace la gente normal.


El caso es que me ponen una placa en el abdomen que pesaba un poco pero tampoco molestaba y unos cascos como los que llevan los obreros que usan un martillo pilón y menos mal. Me ponen un pulsador en la mano por si necesito algo (lo aprietan para que oiga que suena y que ellas me escucharán por si las necesito, yo que oigo que suena como una bocina de camión pero me contengo para no volver a apretarlo *evil inside*). Me empiezan a meter y entonces caigo


"Un momento, un momento" y paran y me vuelven a sacar y me preguntan asustadas que qué pasa. Digo "¿y el aparato? ¿va a pasar algo?" y abro la boca para enseñárselo a la radióloga. Entonces me dice que cree que no pero que vamos a probar. Y me empiezan a meter súúúúper lento y me deja parada en un punto. Me pregunta si me tira o noto que se caliente o algo y le digo que no, entonces dice que si en ese punto no me tira es porque no va a pasar nada. Me terminan de meter y de pronto me dan el susto de la muerte que aún me acuerdo y los pelos como escarpias... se me habían acercado por detrás y me tocaron la cabeza para decirme que por detrás la máquina estaba abierta, que no me agobiara. Y yo, que lo de la máquina me daba igual pensando WHERE IN THE NAME OF THE FUCKING FUCK IS MY HEART, GIVE IT TO ME, SISTER?!


Una vez estuve dentro me di cuenta de lo mal que lo debería estar pasando porque tenía el "techo" de la máquina a centímetros de la nariz. Pero me daba igual, oye. Me podía más la idea de que mi vida iba a cambiar cuando viesen que la endo afectaba a la vejiga y esa idea me dio fuerzas. A las tres o cuatro respiraciones se abre la puerta y me sacan y yo que pienso "ya la he liado". Y entonces me ponen dos sacos encima de la placa del abdomen porque se estaba moviendo mucho con las respiraciones y eso que lo estaba intentando hacer lo más suave posible como te dicen.

Me vuelven a meter y yo empiezo a escuchar ruiditos. Bendigo los cascos que me han puesto (después comentándolo con mi madre y mi hermana me dicen que a ellas nunca les han puesto cascos) y empiezo a seguir el ritmo de los ruiditos. Llega un punto que la máquina coge un ritmo que parece aquello Revival o algo. Así que paso de estar pensando en chistes con cada ruido -que ya no recuerdo- a repetir mentalmente la coreografía de los "Crazy 8s" de CIZE y la hago un par de veces porque el ritmo acompaña y pienso "cuando salga les voy a decir que ya no tengo que ir a la Feria este año, que esta música es mejor que la que ponen en cualquier carpa". Y noto como me empieza a dar la risa floja y lucho con todas mis fuerzas por contenerla porque ni una sola vez hasta el momento me habían tenido que decir nada. Si no hubiese sido por los ruidos, me habría quedado dormida estoy 100% segura. El caso es que de pronto suena un ruido mucho más fuerte, como una alarma. Y después silencio. Y se abre la puerta: "¿cómo estás, pequeñina?" Y yo que tardo en contestar porque no me puedo creer que se haya pasado ya la prueba. Y me sacan y me preguntan "¿es que estabas durmiendo?" Y yo... "Pues casi". Entonces mientras me van desatando y quitándome la placa les digo que muchas gracias, que ya no tengo que ir a la Feria, me miran y me preguntan que eso por qué y digo "pues porque me habéis puesto aquí un musicote que mejor que en muchas carpas" y nos reímos y me dicen "además ya no te tienes que montar en nada este año" y nos volvemos a reír. No pregunté nada sobre la prueba porque sé que normalmente no dicen nada y porque como tenía los resultados al día siguiente pues era tontería. La atención de las profesionales de rayos fue de 10.

Me vestí y fue entonces cuando me di cuenta de que veía borroso y estaba un poquillo mareada. Pero bueno, salí a la calle y me fui a la parada del bus porque no me veía capaz de volver a casa andando y nadie me podía recoger.

Así que ahí acabó mi resonancia. En resumen: fue divertido. Se me pasó rápido. Y cuando tienes en la cabeza algo positivo en lo que pensar (en este caso algo tan tonto como ponerme una mini o vestido) ayuda mucho. Además, después de pasar por la histerosalpingografía de finales de 2016, esto no es nada, me hago una resonancia al día si hace falta. Aquello fue un infierno que ya os contaré.

Y de momento aquí os dejo por hoy. Ayer tenía la cita para los resultados, pero aún no estoy preparada para hablar de ello. No había resultado de la resonancia por lo que me dijo que tendría que volver otro día pero que estaba seguro al cien por cien de que no tenía endo profunda. Y me soltó un par de perlas de las que todavía no puedo hablar en clave cómica y si no lo puedo hacer, ¿para qué os lo voy a contar?

Un abrazo ❤ (¡ah! Al final me la hicieron sin contraste...)

2 comentarios:

  1. Ánimo cielo... Todo esto es un rollo. La histerosalpingografía es una mierda, pero ojalá que no tengan que hacerte nunca un histeroscopia porque es lo que peor que he pasado yo en mi vida. Estamos pendientes!

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    1. Uf, no, espero que más pruebas no. Muchas gracias por los ánimos, guapa. Y siento que hayas tenido que pasar por eso... ¡Un abrazo!

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