sábado, 30 de diciembre de 2017

Adiós, adiós 2017 y cierra por fuera cuando salgas, bastardo.

Andáis todos haciendo resumen de vuestro año y yo había pensado hacerlo también pero 2017 ha sido, con diferencia, el peor año de mi vida pero bueno, allá vamos. 


Así acabábamos 2016 y empezábamos 2017, el que iba a ser nuestro año. Ya habíamos empezado las consultas de esterilidad y algunas pruebas. 

Pero el año sólo fue a peor. Pero a peor nivel: de espaldas, cuesta abajo con patines y sin frenos, que decía una profesora mía. En este año 2017 me ha pasado de TODO, prácticamente. Muchas cosas que por cuestiones legales y de momento no os puedo contar pero que ya os contaré cuando pueda y todas las relacionadas con el empeoramiento de la endometriosis y los tratamientos de fertilidad fallidos. 

Este año me han despedido, me han hecho dos inseminaciones sin resultado positivo, tuve ahí un medio falso negativo que quedó en nada, he discutido con probablemente todos los ginecólogos del hospital, me han estafado 200 eurazos así por la cara, me han roto el corazón en mil pedazos de más mil maneras, me han defraudado, me han apuñalado por la espalda y, lo que no os puedo contar por cuestiones legales, me ha llevado a un estado ansioso depresivo, a visitar a una psicóloga y a estar en tratamiento. Sí, así es. Pero al final sigues luchando por la inercia que te da la misma caída. En verano llegué a un punto de estar tan tan tan en la mierda que sólo me quedaba subir para arriba y eso he intentado hacer cada día, luchando por salir de la cama y enfrentarme a un nuevo día que no sabía qué me iba a deparar. También he tenido que hacerme pasar por hombre en pleno año 2017 para conseguir mis últimas entrevistas de trabajo porque el hecho de tener 28 años y ser mujer parece que te incapacita para cualquier puesto que sí puedes realizar teniendo 28 años y siendo hombre (esto os lo contaré también más adelante porque tiene tela). 

Este año he descubierto, por fin, que soy una luchadora (tras muchas caídas de las que pensaba que no me iba a levantar), que no me voy a rendir, que voy a llegar hasta el final porque estoy harta de que siempre ganen los mismos y de ser pisoteada por tanta y tanta gente. Este año he aprendido a no callarme, a reclamar lo que es mío y a plantarle cara a la vida y a lo que me ha tocado vivir. Este año me acordé de ti, MRK, y me salvaste la vida en el último minuto gracias a una canción aleatoria que nunca olvidaré, ese momento tampoco lo olvidaré. Este año descubrí, aunque tarde para los tratamientos que ya había pasado, a la #infertilpandy y verme rodeada de gente que estaba pasando por lo mismo que yo, cada una con su caso particular pero luchando por tener un hijo al fin y al cabo, fue un aliciente para seguir en este camino tan duro e incomprendido, además he encontrado a personas maravillosas que aún no saben lo que han hecho por mí ni lo sabrán nunca. Este año también he descubierto lo que es la amistad y lo podríamos resumir en Skypes de 5 horas o en una llamada desde Alemania para decirte que están poniendo tu saga favorita en TV, ¿y qué más? "Nada, sólo te llamaba por eso." También he comenzado un proyecto nuevo que me va tan bien que no voy a gafar hablando de él todavía pero ya lo conoceréis cuando llegue el momento. Este año por fin comencé a estudiar el Ciclo Formativo de Grado Superior de Educación Infantil porque aunque la naturaleza no me deje tener mis propios niños, no me va a robar también poder trabajar algún día rodeada de ellos. Este año empecé a hacer ejercicio por recomendación médica y psicológica para la depresión y disfruté mucho por momentos, hasta que debido también a la ortodoncia (que también empecé el tratamiento este año) empecé a perder tanto peso que dejé de hacer ejercicio al llegar a 50 kg. Este año he redescubierto al gran hombre con el que estoy casada, por la crisis tuvo que cerrar la tienda que llevaba haciéndole la vida imposible cinco años y encontró un trabajo que le ha devuelto la alegría de vivir, ahora creemos que nos deberíamos casar de nuevo porque este no es el hombre con el que me casé. Tengo una suerte inmensa de tenerlo a mi lado, que muchas muchísimas querrían para ellas. Es la única persona que está aquí siempre, llueva o truene, me deshaga en lágrimas o esté por las nubes y me veo en la necesidad de escribirlo porque la depresión hace que a veces se me olvide y que pague con él cosas que nada tienen que ver con él que lo único que ha hecho desde que estamos juntos es querer que yo esté bien. Aunque este año he descubierto que nunca seré mamá de forma natural, él no se ha ido de mi lado. Él sigue aquí, animándome cuando estoy mal y -aunque a veces con poco tino- recordándome que él quiere estar conmigo y que si al final no podemos tener hijos, por lo menos nos tenemos el uno al otro y, la verdad, qué gran razón tiene. Este año me he conocido por fin y por primera vez en muchos años, he perdido la cuenta de cuántos, me he visto guapa y me he visto mujer (en parte gracias al trabajazo de las chicas de Ana Espinosa Estilista, aquí). 


Tampoco acaba el año de la forma que me gustaría pues en el último momento recibí varias puñaladas de esas que no tienen cura. Pero he sobrevivido a tantas cosas ya... ¡he sobrevivido a mí misma! Así que nada podrá hacer que me rinda ahora que viene el nuevo año. Y quiero empezar el nuevo año centrándome en este fotón que me mandó Pixelillo por Navidad. 


No sé si las fotos fueron elegidas o a cada uno le tocó una, sin duda, esta foto de Venice Beach (2011) va a ser la portada de mi 2018. Así que, mi querido Pixelillo, conmigo has acertado de pleno. Esta foto para mí simboliza el saltar por encima de toda la mierda que llevo arrastrando de 2017 y salir del pozo y me centraré en ella para conseguirlo. Desde aquí te agradezco este bonito gesto de corazón. 

Para 2018 tengo una meta principal que es ser feliz y que mi marido sea feliz de rebote y que esa felicidad se contagie a toda la gente que se preocupa por nosotros. Obviamente me encantaría ser madre, de ahí que vaya a someterme a una fecundación in vitro que empezaremos en febrero pero si no lo consigo por culpa de la endometriosis voy a intentar no venirme abajo, sé que contaré con ayuda y, una vez superado el estigma de "ir al psicólogo", creo que será más fácil superar los tratamientos también con ayuda profesional. Quiero acabar el primer curso del ciclo con notazas y para ello me esfuerzo cada día (es en modalidad e-learning y nunca pensé que fuera a ser tan difícil, pero mis notas de las tareas y cuestionarios de la plataforma están en una media de 9-10). Voy a seguir con mi dieta para la endometriosis que está dando buenos resultados por lo menos en cuanto a la inflamación aunque no deba comer nada de lo que me gusta y voy a seguir peleando para que por fin determinen que la vejiga hiperactiva está originada por la endometriosis (cada vez estoy más cerca, después de la última visita al urólogo de ayer mismo). Voy a seguir luchando todo lo que haga falta por volver a trabajar, cueste lo que cueste y caiga quien caiga. No me voy a dejar pisotear por una sociedad machista que aparta a una mujer del mercado laboral por el simple hecho de estar en edad fértil (el colmo de una estéril, en serio). No voy a dejar de hablar de endometriosis, de infertilidad/esterilidad y ansiedad y depresión en el blog, en YouTube, en Twitter y voy a seguir intentando ayudar a todas las mujeres que vienen a mí con dudas, miedo y perdidas tras un diagnóstico en el que no les suelen informar de nada, si la Sanidad no lo hace -aunque ahí tienen su guía que deberían seguir- ya trataré yo a las enfermas de endometriosis con el cariño que se merecen poniendo todas las herramientas que tenga a mi mano a su alcance. Seguiré diciendo que el dolor de regla no es normal hasta que se me caiga la lengua. Y tras el primer tratamiento de FIV y según los resultados mi siguiente meta será mi salud. 


Justo ayer compré esta pulsera en un bazar. No es la más bonita pero espero que me acompañe para el 2018 porque el lacito con el "HOPE" me enamoró desde que la vi. Tengamos en cuenta que llevo todo este año queriendo tatuarme "HOPE: hold on, pain ends" y que esta frase está siendo mi mantra durante 2017. 

También voy a seguir contando mis visitas/peleas al médico y todas las cosas que me pasan de la forma "cómica" en la que lo hago ya que también según mi psicóloga, tener la capacidad de contar algo tan duro de una forma "graciosa" es muy muy bueno y me hará progresar así que no os vais a librar de mis historias plagadas de GIFs para contar cualquier tontería o de mis vídeos estúpidos. Y, sin duda, en cuanto al entorno más puramente literario al que sólo doy rienda suelta en mi otro blog (aquí) y en mis libretas y mil documentos de Word, me encantaría por lo menos: terminar mi novela, escribir un cuento ilustrado para niños -y no tan niños- y poder grabar un par de cortos. Pero bueno, esto son ya metas que se me van de las manos pero que no por ello voy a descartar. También haré este año alguno de esos retos de lectura y también me gustaría participar en uno de escritura pero bueno, ya veremos cómo va avanzando el año que ya quiero hacer muchas cosas. 

Os dejo también mi lista de lectura de este año que, aunque ha sido un poco movidito, me ha dejado leer (los pongo en orden de lectura y probablemente me deje alguno): 
1. "La Sombra del Viento" de Carlos Ruiz Zafón (*)
2. "Harry Potter y la Piedra Filosofal" de J. K. Rowling (fue especial porque lo empecé con mi primera betaespera) (*****)
3. "Harry Potter y la Cámara Secreta" de J. K. Rowling (****)
4. "Harry Potter y el Prisionero de Azkaban" de J. K. Rowling (*****)
5. "Harry Potter y el Cáliz de Fuego" de J. K. Rowling (****)
6. "Harry Potter y la Orden del Fénix" de J. K. Rowling (*****)
7. "Harry Potter y el Misterio del Príncipe" de J. K. Rowling (*****)
8. "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte" de J. K. Rowling (*****)
9. "Cumbres borrascosas" de Emily Brontë (*****)
10. "Beatriz y los cuerpos celestes" de Lucía Etxebarría (****)
11. "La Casa de los Espíritus" de Isabel Allende (*****)
12. "El Embrujo de Shanghai" de Juan Marsé (***)
13. "La Segunda Vida de Bree Tanner" de Stephenie Meyer (**)
14. "1984" de George Orwell (***** - qué agobio y cómo me gustó este)
15. "Mi dieta cojea" de Aitor Sánchez García (*****)

Y me dejo fuera de la lista los que tengo a medio. Esto son sólo los que he completado y estoy segura de que me he dejado alguno fuera pero bueno, tampoco es que tenga mucho tiempo libre últimamente...

En fin, queridos, espero y deseo que empecemos todos este año que empieza casi casi ya con fuerza y os deseo lo mejor porque sí, lo mejor está por llegar. 


Os quiero ❤❤❤

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