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Mi segunda FIV

Hola, queris. Ha pasado muchísimo tiempo desde la última vez que publiqué y hoy no va a ser una entrada súper bonita porque os vengo a contar cómo fue el proceso de mi segunda FIV. 

Resultado de imagen de FIV
vía: https://www.onsalus.com/
La regla se me adelantó en este caso cinco días así que mi cuerpo ya estaba avisando de lo preparado que estaba para este intento. El 9 de abril tuve mi primera cita con la ginecóloga para la revisión previa. Fue una visita horrible. La ginecóloga y la enfermera no paraban de tratarme como una niña "súbete al potro, cariño", "a ver cómo estás, bonica". BUFF. 

Cuando me empezaron a mirar, ¡tenía ya seis folículos en el ovario sano! ¿Os podéis creer que entonces dejó la ginecóloga en mis manos TODA la decisión? Me preguntó si quería estar un par de meses con anticonceptivos o empezar el tratamiento. Pero pero pero... yo no he estudiado nada para tomar una decisión así, no sabía qué hacer así que decidí empezar el tratamiento. 

Esa tarde empecé con los pinchazos. 

En el primer control, que fue el 13/04 ya tenía ocho folículos en total: uno de 16, tres de 12, uno de 10 y tres de 9. Solo uno de ellos en el ovario malo. El endometrio lo tenía en ocho y me dijeron que a lo mejor me harían la punción el 18 de abril. ¿A lo mejor? Que yo tengo otras cosas que hacer, oiga, qué poco respeto por la paciente, de verdad...

Desde el día 14/04 empecé a ponerme Orgalutran junto con el Meriofert que me habían pautado (para ir frenando los más grandes). 

El día 16/04 tuve el segundo control y en él me dice la gine que habían desaparecido dos folis. Vamos a ver, ¿cómo van a desaparecer? Busca más, mira, en serio, la Seguridad Social... Entonces tenía uno de 20, dos de 15, dos de 12 y otro de 12 en el ovario malo. Me subieron a Meriofert 150 + 75 y Orgalutran hasta el 18/04 y punción el viernes 20/04. Así, sin controles en medio ni nada. Dejadez total. 

La punción fatal, me trataron horrible, otra vez hablándome como si fuera una niña todo el mundo, no necesito vuestro cariño, ¿vale? Tratadme como un mueble, ¿ok? Los seis folis se convirtieron en nueve en el quirófano y de ahí pudieron sacar cinco ovocitos. Me pusieron un chute al despertar porque me dolía bastante (aunque no tanto como la otra vez, algo claramente estaban haciendo mal), me dieron el alta súper rápido para que me fuera a molestar a mi casa y por el camino yo iba medio drogada, horrible, qué descontrol y qué falta de todo. ¡Ah! Encima en el hospital me dieron un zumo y unas magdalenas... con los kilos de azúcar que tiene esa basura. Qué vergüenza. 

Me dijo la matrona que me llamarían al día siguiente del laboratorio para decirme los que habían fecundado. El día siguiente era sábado, yo sabía que no me iban a llamar y, ¿sabéis lo peor? ¡¡QUE ME LLAMARON A LAS 8:30 DE LA MAÑANA!! ¿¿ESTA GENTE NO RESPETA NADA??

Encima habían fecundado los cinco... Transferencia programada para el 23/04 que ya os contaré... 


¿Qué? ¿Te lo has creído? "¿Por qué no me lo iba a creer?" dirás con buen criterio. PUES PORQUE ESTO ES INTERNET. Esto es un blog personal, todo lo que yo cuente no tiene que ser verdad necesariamente y en este caso solo los datos sobre medicación, fechas y números de folículos son reales. El resto son exageraciones sobre la actuación de los MEJORES PROFESIONALES con los que he dado en mi vida. Muchas veces leo historias de gente "maltratada" por médicos (en este caso, pero hay maltratados por camareros, recepcionistas, taxistas... en fin) y me cuesta creerme que todo, absolutamente todo, vaya tan tan tan mal así que siempre intento leer pero como sin creerme todo, ni lo que me pasa a mí me lo creo aún viviéndolo yo. Sabéis que me gusta contar las cosas buenas a tope de exageraciones pero también os he contado cosas malas que me han pasado y siempre he intentado no exagerar y hacerlo de la forma menos subjetiva posible (que mira que es difícil) y eso que es mi blog y podría contar lo que me diera la gana, como acabo de hacer, y que nadie lo ponga en duda. No te lo creas todo, en seriously. 

Esto ha sido un ejercicio que pretende también que te plantees que no todo lo que ves a diario en redes sociales tiene que ser verdad y, a la vez, que cuando cuentes algo aquí (o a quien sea) que pueda afectar a "la reputación" de un profesional pienses un poco cuántas de esas cosas te parecen horribles por serlo o si esa percepción viene del momento por el que estés pasando. 

Y bueno, os cuento un poco de verdades: 

La regla se me adelantó y, la verdad, yo ya estaba loca por empezar. Creo que lo que hizo que fuera tan tan bien este tratamiento fue que mi gine, Carmen, es un amor. Pero un amor AMOR. Me informaba absolutamente de todo en cada visita y, sobre todo, me dejó elegir lo que quería hacer desde un principio. Que te den esa oportunidad hace que realmente te sientas respetada y que formas parte del tratamiento y no eres solo un cuerpo que hay que pinchar. El tema de los comentarios cariñosos que pongo arriba como si fueran algo malo es que lo he leído alguna vez como queja, como trato que infantiliza a la mujer y, de verdad, DE VERDAD. Que te digan "anda, bonica, sube el culete" lo prefiero como dos millones de veces antes de que me digan "señora, suba el trasero, por favor". No sé, estoy en el potro poniéndole todo el tema en la cara a una señora adorable, prefiero un trato cariñoso antes que alguien súper frío, llamadme loca. Por cierto, que Susi, la enfermera, es otra preciosidad de persona de verla y abrazarla todo el rato. Que no se me olvide ;)

Una vez que te acostumbras a los pinchazos pues, la verdad, que cuestan menos cada vez (aunque vamos, que tampoco los echo de menos, no os voy a engañar) así que la estimulación pues como siempre, un poquito de mala leche controlable -con algún despunte incontrolable pero del que se es totalmente consciente y se puede pedir perdón en medio segundo, ¿verdad Ángel? 

El recuento de folis en los controles lo tenéis arriba, así como la medicación y demás. Sí que es cierto que hubo pocos controles pero, la verdad, yo estaba en un plan de confianza plena con mi gine, la misma que ella había tenido para dejar en mis manos la decisión de empezar sin anticonceptivos. Yo ya tenía esa idea antes de ver que tenía seis folis sin estimulación previa, pero no me tuve que poner estúpida en ningún momento. Ella me dio a elegir y así lo hicimos. 

En el último control Carmen me dijo una cosa adorable, algo como "venga, que tienes un nidito precioso, solo nos falta un embrión que se quiera quedar", hablando sobre el grosor del endometrio. El amor, el cariño y la dulzura con la que dijo esa frase fueron un subidón que afectó muchísimo a todo lo que pasaría después. 

Yo le decía a todo el mundo que a esta punción iría muchísimo más tranquila, no hace falta que diga que NADIE me creía, jajaja. Con mis antecedentes era normal, ojo, no los culpo. Pero, de verdad, que la tranquilidad que llevaba hizo que fuese relajadísima. El día de la punción fue un viernes, llegué al hospital y coincidía con otra chica así que nos tocaba compartir la sala de encamaciones para FIV, si me hubiese pasado esto con la tensión de la primera FIV, yo creo que me habría escapado antes de entrar a quirófano, jajaja. Pero esta vez todo fluía. Nos pusieron un gotero a cada una, ¡a mí con extra de antibiótico porque soy una mimada del hospi! (Por la endometriosis) Ella pasó primero y después me metieron a mí. Esta vez no me temblaba todo el cuerpo, no estaba medio llorando, solo podía pensar en el sueñecito que iba a echar. De hecho, en quirófano me reconocieron y me dijeron algo como que se notaba que iba más tranquila, normal, la última vez que me habían visto podría haberme caído de la camilla de las convulsiones que tenía por el pánico. Recuerdo que tardé un par de segundos más en quedarme dormida pero estaba out y de pronto todo había terminado y ya estaba despertándome tranquilamente. Pedí una gasa mojada en agua porque se me pegaban los brackets a los labios y me hacían daño y me lo dieron sin poner ni una pega, así que otros amores. Gente adorable tooooda la mañana. Esta vez, yo creo que porque no llevaba la tensión de la primera, me dolió mucho menos que la primera pero me seguía doliendo bastante así que lo comenté y me metieron un chutazo de noséqué ahora mismo. En un ratito estaba despierta, me subieron y al ratito ya estaba la matrona con el informe, ¡casi lloro de emoción al ver que habían sacado cinco!

Entonces, ella -que obviamente también es un amor-, me dejó un vasito de agua y el zumo y las magdalenas. Creo que estaba lista para irme a casa en muy poquito tiempo, o eso me pareció pero también es que llevaba un pedete gracioso que entre eso y el resultado de la punción no podía dejar de sonreír. 

Y, efectivamente, el sábado a las 8:30 exactas me llamaron del laboratorio. Salté en la cama como accionada por un resorte y contesté con voz de momia. Me informaron que habían fecundado los cinco y yo contesté algo como "¿SÍÍÍÍÍÍÍ?". No me lo podía creer, aún me emociono de recordarlo. 

Y bueno, así fue realmente cómo pasó todo. No puedo estar más contenta con el equipazo que me ha tocado. Vale que la esterilidad y la infertilidad son una mierda enorme, pero cuando das con gente así, bueno, es que me emociono (las hormonas, ya sabéis). Así que si, desgraciadamente, tenéis que pasar por un tratamiento de este tipo y lo tenéis que hacer en el Hospital de Albacete, confiad y poneos en sus manos. ¡Son estupendas! Y aquí sí uso el femenino porque solo he visto a un hombre en todo el proceso ;) 

Un besote.


Comentarios

  1. Es fantástico dar con gente así, me alegro mucho de la suerte que estas teniendo.....por la parte que me toca. Un beso enorme��

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