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Loser

Hola, queris. Pues que vuelvo por aquí. Estaba hoy pensando en algo que me pasó hace mucho tiempo (no voy a contar los años que han pasado porque me da toda la depreaimchuould). Veréis, cuando tenía unos 12 o 13 años alguien quiso enseñarme algo que no aprendí. Unfortunately. 


Estábamos en un bar en el polígono y esta persona había sacado la cartera para pagar. Sacó un billete de cinco euros y me dijo: "Paola, te propongo una cosa, puedes quedarte esto ahora mismo o puedes quedarte el dinero que lleve en la cartera si es que llevo algo más, pero solo puedes elegir una de las dos opciones." ¿Y qué hice? Preguntar, preguntar y preguntar por lo que llevaba en la cartera. 

"Vamos, ¿qué eliges?", pues no elegí la cartera porque tengo miedo a no saber lo que estoy haciendo. Y no es que lo tenga desde aquel día, lo tengo desde hace mucho más. Y con treinta años no he cambiado, no he superado ese miedo y sigo necesitando saber todo lo que va a pasar. ¿Y ahora qué? Pues imagina, chati. 

Me encuentro en el momento de mi vida en el que más perdida he estado y vuelvo a dejar pasar las oportunidades de vivir algo distinto, único o loco. Porque sigo teniendo miedo como cuando era una enana. Porque sigo negándome a vivir, por algún motivo. Mantente idiota, Sita. 

Me gustaría hacer chas y aparezco a tu lado perder el miedo. Parpadear y gritar "que sí, que síííí". Pero, pero, pero. Sí, probablemente lo que tenga que tatuarme sea la palabra "pero" porque si me pagaran un céntimo cada vez que la he dicho estos últimos meses podría comprarme un castillo. 

En fin, en la cartera había cien euros. Story of my life.

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